Rumbo Deportivo » CHAMPIONS LEAGUE | La primera década completa (parte 2)
HORA EN CHILE
Iniciar reproducción de nuestra señal
Facebook Rumbo Deportivo Twitter Rumbo Deportivo Youtube Rumbo Deportivo TuneIn Rumbo Deportivo
CHAMPIONS LEAGUE | La primera década completa (parte 2)
Publicado por: José Ángel a las 15:01

 

 

En nuestra nota anterior de este “compendio” te contamos grandes historias, como el ascenso y posterior maldición del Benfica, la llegada al éxito de los clubes italianos a través del “catenaccio”  y mucho más… ganadores, sorpresas y por supuesto historia, es lo que revisaremos en estas líneas.

 

Por: José Ángel González | Foto: futbolprimera.es

Vivimos finales intensas, muchos goles; pero esta década que estamos revisando no ha terminado y como no hemos recibido críticas (ni tampoco felicitaciones) por colocar música del año que comenzaremos a recordar, seguiremos con ello para que estés en contexto:

 

Help!  de The Beatles, ocupó el número 1 (del 21 de agosto, y durante 4 semanas) de las listas del Reino Unido convirtiéndose en el segundo single en llegar a esa casilla por parte de la banda británica; mientras que en EEUU fue la cuarta vez en que llegaron al top de las más escuchadas del año (desde el 4 de septiembre, y por 3 semanas). En el área de pruebas de Nevada, las bombas atómicas eran prácticamente “pan de cada día”. El 30 de agosto, el ex beisbolista y por aquel entonces, manager (entrenador), Casey Stingel anunció su retiro del deporte, tras 55 años de carrera ligada a la disciplina.

 

Con todo este contexto, comenzó una nueva temporada de la Copa de Europa…

 

Temporada 1965-66: El retorno del rey

Nuevamente 31 participantes, Inter de Milán clasificó a octavos de final de manera directa por ser el bicampeón vigente del certamen. Para la ronda de 16 mejores, llegaron BenficaFC Vorwärts Berlin (actual Frankfurter FC Viktoria -no confundir con el Eintracht Fráncfort-), Partizan de Belgrado, Derry City (Irlanda del Norte), Kilmarnok FC (Escocia), Anderletch, Werder BremenLevski Sofia (Bulgaria), Manchester United, Dinamo de Bucarest, Real Madrid, Ferenváros TC (Bulgaria), Górnik Zabrze (Polonia), Sparta PragaPanathinaikos (Grecia).

 

Estos dejaron en el camino al Stade Dudelange (equipo desaparecido de Luxemburgo por su fusión con Alliance Dudelange y el US Dudelange) por 18-0, Drumcondra FC (elenco irlandés también desaparecido por fusionarse con el Home Farm FC de su país) por 3-1, FC Nantes (4-2), FC Lyn (8-6), el KF Tirana de Albania (1-0), Fenerbahçe (5-1), el APOEL chipriota (10-0), el Djurgårdens IF sueco (7-2), el HJK Helsinki finlandés (9-2), Boldklubben 1909 de Dinamarca (7-2), Feyenoord (6-2), el Keflavík IF islandés (13-2), al LASK Linz de Austria (5-2), el FC Lausanne-Sports suizo (4-0) y el Sliema Wanderers FC de Malta (4-2), respectivamente.

 

Ya en octavos de final, el cuadro madrilista (que se buscaba ratificar la renovación de su plantel) no tuvo problemas para eliminar al escocés Kilmarnok FC (7-3 global: 2-2 en el Rugby Park y 5-1 en la capital española). Los de Milán, con lo justo eliminaron al Dinamo rumano por 3-2 (2-1 para el local en el 23 August Stadium de Bucarest y 2-0 para los italianos en San Siro). Los griegos cayeron antes los húngaros por 3-1 (resultado que se dio en el encuentro de vuelta en Atenas, tras el 0-0 en Budapest). Sparta Praga por otro lado, no tuvo mayores contratiempos para clasificarse frente a los polacos (5-1: 3-0 en Checoslovaquia y 2-1 a favor en Chorzów). “Los diablos rojos”  ingleses tampoco tuvieron mayores problemas para pasar de ronda contra el Vorwärts Berlin (5-1: 2-1 para el forastero en Alemania Oriental y 3-1 en Old Trafford). Los yugoslavos del Partizan dieron la sorpresa al dejar en esta fase a los de Bremen (3-1: 3-0 en Belgrado y 1-0 para los locales en el Weserstadion alemán).

 

El Levski Sofía le dio trabajo al Benfica, pero los lusos pudieron quedarse con la llave (5-4: 2-2 en Bulgaria y 3-2 para los de Eúsebio y compañía en Lisboa). El Anderletch belga sólo necesitó (literalmente) 90 minutos para pasar de fase, ya que tras el 9-0 Bruselas, la federación de fútbol de Irlanda del Norte alegó que el Brandywell Stadium de Derry no cumplía con las condiciones para albergar el cotejo (aunque la ronda anterior se jugó sin problemas en aquel recinto), por lo que el elenco norirlandés se indignó acusando que se trataba de una medida sectorial, y se rehusó a jugar en otro lugar (el reducto principal del elenco se ubicaba en una ciudad símbolo unionista, algo que se contraponía con la mayoría de su hinchada que era de la Irlanda nacionalista); pero pese a que los de Bélgica no colocaron problemas en jugar donde correspondía, la institución vio fracturadas seriamente sus relaciones con la federación y pese a ser colocado Belfast como ciudad para el encuentro, este nunca se llevó a cabo, y por W.O. (walk over) “los violetas y blancos” pasaron de fase.

 

Los cuartos de final se comenzaron a celebrar el 2 de febrero de 1966 y terminaron a comienzos de marzo, dando como eliminados al Ferenváros TC (que cayó 4-0 en Italia y luego empató 1-1 en Hungría), Sparta Praga (quienes pese a ganar 4-1 en Checoslovaquia, cayó estrepitosamente como visita en el JNA Stadium por 5-0), Anderletch (quienes no pudieron sostener el 1-0 de la ida en Bélgica y aunque dieron pelea, en Madrid fue 4-2 el resultado en contra) y Benfica (que en Inglaterra perdió 3-2 y no pudo hacer gala de ese poderío en casa que lo hacía temible, viendo como el marcador 5-1 en contra en Portugal los hacía decir adiós de la competición).

 

En el último encuentro mencionado, quien era considerado en esos momentos una “estrella en ascenso” (por sus 19 años), se consolidó… Aquel 9 de marzo de 1966 y tras su gran actuación, es que este joven mediocampista norirlandés, algo rebelde y de pelo más largo de lo “común” para aquella época, se ganó el apodo de “el quinto Beatle” . Así es, hablamos del mismísimo George Best, y sus dos conquistas a los 6′ y 11′ en el Estádio da Luz de Lisboa. Su mítica historia futbolística apenas arrancaba.

 

Pero volvamos a lo nuestro… Inter de Milán, Partizan de Belgrado, Real Madrid y Manchester United, alcanzaron las semifinales, siendo emparejados el cuadro italiano con el español y los yugoslavos con los ingleses.

 

“La final adelantada” o rememoración del duelo definitorio de 1963-64 era perfecto para “los madrilistas”  que de la mano del histórico Miguel Muñoz se enfrentaban a los pupilos de Helenio Herrera. En el Santiago Bernabéu la diferencia mínima favoreció a los locales gracias a la anotación de José “Pirri”  Martínez a los 12′ de encuentro; pero en San Siro, se vio que la “sangre nueva” era sinónimo de frescura y nuevas ansias, porque la anotación de “El Brujo”  Amancio Amaro a los 20′, permitió cierta tranquilidad para el cuadro “merengue”  y lamentablemente cuando llegó la igualdad por parte de Facchetti (78′), era algo tarde para poder hacer algo más en la llave. Clasificación y nueva final para un Real Madrid que se cobró revancha de “los del país de la bota” .

 

La otra llave, no fue menos interesante. Mismo marcador global, pero con un 2-0 en la ida para el Partizan en Belgrado, gracias a las dianas de Mustafa Hasanagić a los 46′ y Radoslav “Zaza”  Bečejac en los 59′. Ya en Inglaterra el ambiente era tenso, la ventaja de la visita era corta; pero aún así, tenía cierto margen… y la supieron defender. La apertura de la cuenta en Old Trafford llegó a los 72′ para los locales a través de Norbert “Nobby”  Stiles, siendo algo tardía y volviéndose la única anotación del encuentro, que permitió a los yugoslavos alcanzar la final del torneo.

 

La final “inesperada” se viviría, pues el actual bicampeón había caído frente a un “joven” Real Madrid; mientras que el campeón inglés no pudo contra el elenco que en su cuarta participación alcanzó la anhelada pelea por el trofeo (las anteriores veces en que participó fueron las temporadas 1955-56, 1961-62 y 1963-64).

 

BélgicaBruselas… ¿Recinto?, el Estadio de Heysel que fue sede de una final de Copa de Europa por segunda vez (su debut en esta instancia fue en la edición 1957-58). Los de Madrid utilizaron los partidos de copa local como preparación (una victoria, un empate y una derrota); por otro lado, el Partizan había demostrado durante el certamen que era un rival de temer con su juego fuerte, veloz y además poseer una gran verticalidad (el que mostraba claramente en condición de local), también se había reservado jugadores para este encuentro (producto de ello, perdió la liga yugoslava). La prensa cargaba la balanza hacia los españoles como favoritos, aunque era algo tenue en las rotativas de aquel año.

 

11 de mayo, reducto “a más no poder”, el colegiado Rudolf Kreitlein (Alemania Occidental) fue el asignado para impartir justicia. Los capitanes Velibor Vasović y Paco Gento junto con sus compañeros, ingresaron al gramado. Una vez realizado todo el protocolo previo, comenzó el encuentro.

 

Durante la primera mitad, los de Belgrado buscaron hacer daño; pero no pudieron cargar el marcador a su favor. Su juego característico descolocó en gran parte de la primera mitad a los dirigidos por Miguel Muñoz, aunque al final del primer tiempo, todo quedó 0-0 y con las emociones guardadas para la segunda mitad.

 

Sólo 10 minutos pasaron en el complemento para que el primer grito de gol apareciera, y en favor de los yugoslavos. Un centro desde un tiro de esquina en el sector izquierdo ofensivo, el balón pasó al segundo palo en que un jugador atacante cabeceó hacia el centro del área para permitir que el zaguero Vasović entrara con todo para propinar un testazo furioso y “seco” que dejó sin opciones al guardameta José Araquistáin. A pesar de que el cotejo mantuvo el marcador hasta bien entrada la segunda parte, todo se definió en 6 minutos, pues, los yugoslavos quisieron “aguantar el resultado”; pero la osadía e ímpetu de los españoles fue mucho más y a los 70′ todo quedó en igualdad tras un contraataque que terminó en un pase profundo y por el centro para Amancio, quien en velocidad se llevó al defensor rival y tras ingresar al área, colocó el balón por entre las piernas del “cuidatubos” Milutin Šoškić decretando el 1-1 en el marcador. Pero no estaba todo dicho, ya que 14 minutos antes del término del tiempo reglamentario, el legítimo monarca de las primeras cinco ediciones del torneo, dijo que sería su “sexta” tras el cañonazo de Fernando Serena (quien bajó con el pecho la pelota cerca del área y por el centro de la ofensiva, luego de un despeje “madrilista” en el centro del campo, el español se acomodó mientras picaba y avanzaba tenuemente la esférica, “hizo vista” y antes del tercer bote -prácticamente en la entrada del área-, sacó un derechazo magistral que impactó las redes del “golero” yugoslavo). De ahí en más, el Real Madrid dominó las acciones frente a un cuadro que se vio noqueado en seis minutos, sin respuesta y viendo como el sueño de ser campeones se terminó disipando frente a sus ojos.

 

El rey retomó su trono y “el Madrid de los Yé-yé” se consolidó tras maravillosas campañas en el certamen hispano. Posesión del título, logrado sin extranjeros y con una camada que decía presente tras los míticos Di Stéfano, Puskás y José Santamaría, por mencionar algunos. Aunque ya haciendo previa a lo que continúa… nadie imaginó, lo que sucedería en la versión siguiente.

 

Temporada 1966-67: ¡¡¡ Sorpresa !!!

Para esta ocasión, las cosas cambiaron un poco, 33 equipos en competencia, por primera vez un representante de la Unión Soviética en el certamen y una ronda previa antes de la primera fase que posteriormente llevó a los octavos de final.

 

La primera etapa de esta nueva edición, se desarrolló mientras Summer In The City  de The Loovin’ Spoonful era la más escuchada en Estados Unidos y Whit A Girl Like You  de The Troggs era el “hit” dominante en Reino Unido. Un par de días antes del primer duelo, el Candlestick Park de San Francisco (California) fue testigo del último concierto de The Beatles. Mientras Dublín se alistaba para los primeros noventa minutos (y únicos en el torneo) de una nueva temporada del certamen europeo de clubes.

 

La ronda previa convocó a cuatro equipos. El Waterford de Irlanda tuvo su debut y despedida frente al FC Vorwärts Berlin cayendo por 12-1 en su llave (6-1 en contra en el Dalymount Park y 6-0 para los locales en tierras germanas) y el CSKA Zname pasó de fase tras vencer al Silema Wanderers FC de Malta, también en ambos cotejos (2-1 en el Empire Stadium de Gżira y 4-0 en su casa, el Narodna Army Stadium).

 

En la primera fase, se vivieron 14 de las 15 llaves, y como de costumbre, el campeón vigente (Real Madrid), ingresó desde los octavos de final. El motivo por el que una de las llaves no se llevó a cabo, fue que el Nëntori Tirana (representante de Albania) declinó su participación una vez confeccionadas las llaves, por lo que el Vålerenga Fotball de Noruega accedió a la ronda de los 16 mejores. A ellos, se sumaron el Atlético de MadridFK Vojvodina (Yugoslavia), FC Nantes (Francia), Celtic FC (Escocia), Ajax (Países Bajos), Dukla Praga (Checoslovaquia), Anderletch (Bélgica), Liverpool (Inglaterra), Vasas SC (Hungría), 1860 Múnich, Linfield (Irlanda del Norte), Inter de MilánCSKA Cherveno Zname (Bulgaria -actual CSKA Sofía-) y el Górnik Zabrze polaco.

 

El Malmö sueco (0-2 en el Malmö Stadion y 3-1 en contra en el Estadio Manzanares de Madrid), Admira Vienna austriaco (0-1 en el Praterstadion -su casa- y 0-0 en el Gradski Stadium de Yugoslavia), KR Reykjavík islandés (2-3 en el Laugardalsvöllur y 5-2 en contra en Francia), FC Zürich suizo (2-0 en contra en el Celtic Park de Glasgow y 0-3 como local en el Letzigrund), Beşiktaş de Turquía (2-0 en contra en el Olympisch Stadion de Amsterdam y 2-1 en contra en Estambul), Esbjerg fB danés (0-2 en el Esbjerg Stadion y 4-0 para los locales en Praga), Valkeakosken Haka finlandés (1-10 en el Tehtaan Kenttä de Valkeakoski y 2-0 en Bélgica), FC Petrolul Ploiești rumano (0-2 en Anfield y 3-1 en el Stadionul Petrolul, lo que llevó a jugar un partido de definición en Bruselas en el que cayeron 2-0 frente a los ingleses), Sporting de Lisboa (5-0 en contra en Budapest y 0-2 en el José Alvalade Stadium de Portugal), AC Omonoia Nikosia de Chipre (8-0 en su visita al Grünwalder Stadion de Múnich y 2-1 en contra en Pocking –Baviera-), FC Aris Bonnevoie de Luxemburgo (2-2 en el Municipal Stadium y 6-1 en contra en Belfast Irlanda del Norte-), Torpedo Moscú de la URSS (1-0 en contra en San Siro y empate sin goles en el Central Lenin Stadium de Moscú), Olympiakós griego (3-1 en contra como visita en Bulgaria y 1-0 a favor en el Georgios Karaiskakis Stadium) y el FC Vorwärts Berlin teutón (1-2 en Zabrze y 2-1 en el Friedrich-Ludwig-Jahn-Sportpark, lo que forzó a un partido definitorio en Budapest, donde el cuadro polaco venció por 3-1) fueron los equipos que quedaron en el camino.

 

Las sorpresas habían comenzado… Liverpool tuvo que jugar 3 encuentros para obtener su pasaje a la ronda de 16 mejores a pesar de ser favoritos en la llave, los de Milán con lo justo pasaron de fase frente al Torpedo Moscú, el representante portugués fue vapuleado por el Vasas húngaro que contaba con un letal Lajos Puskás (autor de 3 goles en la llave) y el debutante campeón de Escocia hizo de las suyas venciendo con claridad en sus dos encuentros. Algo ya vislumbraba que no sería un torneo “normal”.

 

La siguiente ronda emparejó a Atlético de Madrid con el Vojvodina, Ajax y Liverpool, Inter de Milán y Vasas, Nantes con CelticVålerenga con Linfield, Dukla Praga y Anderletch, CSKA Zname y Górnik Zabrze más el 1860 Múnich con Real Madrid (campeón vigente).

 

Los yugoslavos (también debutantes en el certamen) dieron la sorpresa, y tras el 3-1 en Novi Sad y el 2-0 para los locales en Madrid, se tuvo que jugar un partido extra para dirimir al clasificado. El lugar para el cotejo, el mismo último reducto: el Estadio Manzanares (7 días más tarde). Los dirigidos por Vujadin Boškov no la tuvieron fácil, pues a los 6′ ya caían por 2-0 frente a “los colchoneros” , tras ello, el forastero reaccionó y llevó las cosas a la prórroga tras anotar a los 28′ y 65′; pero a los 102′, el resultado decantó para la visita y aunque estos tuvieron dos expulsiones (Dobrivoje Trivić en los 112’ y Vasa Pušibrk a los 119’), las piernas de los de la capital española carecían de fuerza y no pudieron empatar el marcador.

 

Los de Países Bajos no tuvieron mayores problemas para apartar de la carrera por el cetro al Liverpool, venciendo en casa por 5-1 y empatando 2-2 en Anfield. En esta llave, un muchacho nacido en Amsterdam, flaco, mediocampista que ya hacía de las suyas en la Eredivisie (primera división neerlandesa), debutó en las redes del torneo con 19 años… Hendrik Johannes Cruijff, más conocido como Johan Cruyff convirtió el 2-0 parcial en la ida a los 17′ y se hizo acreedor de las dos anotaciones en Inglaterra a los 49′ y 71′ (sus únicas anotaciones en esta edición del torneo)… La leyenda, apenas se empezaba a escribir.

 

El cuadro checoslovaco siguió en carrera eliminando al elenco belga con un 6-2 global (4-1 en Praga y 2-1 a favor como visita). Los “nerazzurri”  tomaron mayor ritmo y ganando ambos duelos de la llave contra el Vasas SC, siguieron en carrera (2-1 en San Siro y 2-0 en Budapest). Los búlgaros hicieron buena “cuenta corriente” en Sofía, y el 4-0 en la ida les alcanzó para resistir la caída 3-0 en Polonia. Celtic FC siguió con su gran ritmo y con marcadores 3-1 a favor tanto en casa como de visita, avanzaron de fase (6-2 global). El Linfield norirlandés aseguró la llave en su visita a Oslo (partido de ida) con un 4-1 a favor, lo que les permitió estar más relajados en casa y permitir que aquel duelo terminara 1-1. El campeón vigente (Real Madrid) no pudo como forastero y cayó por la cuenta mínima, pero a pesar de comenzar perdiendo en casa, el marcador resultó ser 3-1 en Madrid, lo que significó un 3-2 a favor en el global y de paso, decir presente en los cuartos de final.

 

Las llaves y resultados, dejaron en esta instancia a dos gratas sorpresas viéndose cara a cara: Vojvodina y Celtic. Por otro lado, Linfield se emparejó con CSKA Zname; Ajax quedó con el Dukla Praga, y una vez más, Inter de Milán cruzó camino con el Real Madrid.

 

Para la ida, San Siro fue el primer reducto en ver actividad con el cruce más interesante, y el resultado final 1-0 de los de Helenio Herrera por sobre la visita. Olympisch Stadion fue testigo de cómo el equipo revelación (local) empató con el más experimentado Dukla Praga. En Belfast, el Linfield con el conjunto búlgaro igualaron 2-2. Mientras que los yugoslavos, se hicieron fuertes como local y vencieron por la mínima a los dirigidos de John “Jock”  Stein.

 

En los 90′ finales, los equipos se jugaron todo… los de Madrid no pudieron en el Santiago Bernabéu y cayeron 2-0, diciendo adiós a la competición. CSKA Zname venció por la mínima como local, pero suficiente para hacerse acreedor del pasaje a la siguiente fase. Ajax no pudo como visitante y quedó eliminado en Praga tras caer 2-1. Los escoceses dieron vuelta el resultado anterior (1-0 en contra en Novi Sad) y con el 2-0 en Glasgow alcanzaron la ronda de mejores cuatro.

 

Los duelos se sabían y raudamente, las semifinales comenzaron en el Celtic Park y la victoria apasionante 3-1 del cuadro local sobre el Dukla Praga; por contraparte, en San Siro se instaló la sorpresa tras el 1-1 final del Inter de Milán y el CSKA Zname. Para la vuelta, las llaves sólo fueron empates, 0-0 en Praga y clasificación histórica a una final de Copa de Europa por parte del Celtic FC; mientras que en el Vasil Levski National Stadium de bulgaria, se repitió el marcador de la ida, forzando a un duelo definitorio que se disputó en el Stadio Renato Dall’Ara de Bologna, siendo cuenta mínima, resultado a favor y pasaje a una nueva final para los de “la capital de la moda” gracias al tanto de Cappellini a los 12′.

 

Día 25… Mayo… PortugalEstadio Nacional, Lisboa… 45.000 personas… un ambiente maravilloso, los italianos eran los favoritos; pero casi nadie contaba con que la herida de los aficionados del Benfica y de la parcialidad portuguesa en general seguía abierta tras la pérdida del título en la temporada 1964-65 con el mismo cuadro de Milán, lo que cambió todas las cosas en el reducto y el Celtic FC tuvo mayor hinchada a la prevista. Para los 90 minutos, el designado como referee  fue el alemán Kurt Tschenscher.

 

Experiencia contra juventud, juego elaborado y más “desarrollado” contra el “desorden” y fluidez de los escoceses. El español Luis Suárez estaba lesionado, siendo baja para el “Inter“, además, el equipo había perdido toda opción de ser campeón de liga; mientras que los dirigidos por “Jock”  Stein habían coronado el bicampeonato en el certamen doméstico y con ello, la moral venía en un ascenso monumental.

 

Ambas escuadras salieron al terreno con jugadores propios del país al que representaban en el certamen; pero en cierta forma, los italianos tenían la presión al necesitar una victoria para pasar el “trago amargo” de la liga.

 

Sonó el silbato y los del “país de la bota” iniciaron las acciones en tierras lusas. Celtic FC buscó desde el primer instante e incluso en una ocasión hicieron que el “golero” Sarti tuviera que extremar recursos para evitar que un balón bombeado ingresara a su portería; pero la apertura de la cuenta fue en la meta escocesa a los 6′, ya que tras un pase al área, Cappellini realizó un control orientado hacia la portería, Billy McNeill fue a la cobertura y bajó ilícitamente al ariete, siendo cobrado de manera inmediata la pena máxima… lanzamiento desde los 12 pasos que fue materializado por “Sandro”  Mazzola con un suave y rasante remate de diestra que ingresó a la derecha del guardameta Ronald “Ronnie”  Simpson que había escogido el lado contrario para contener “la esférica”.

 

Como era característico de los italianos, buscaron “asegurar” el marcador con el estilo clásico del catenaccio . Refugiados atrás y esperando que los de Glasgow tuvieran “fisuras” defensivas en su afán de buscar la paridad en el marcador, y así sacar provecho a través de los contraataques. “The Celts”  fueron con todo a la ofensiva, Robert Bobby”  Murdoch tuvo la igualdad a los 10′ con un zurdazo cruzado desde el sector izquierdo del área (según la ofensiva escocesa) que hizo una parábola que hacía parecer era el 1-1; pero el travesaño negó la opción y desvió el balón hacia el sector del banderín del córner.

 

El orden táctico y la gran actuación del “portero” italiano, permitieron que el Inter de Milán acariciara el cetro hasta los 63′, cuando el lateral Jim Craig se comprometió en ataque e ingresó tenuemente por el sector derecho al área italiana, no encontró espacio, miró, y con un centro raso y hacia atrás, la dejó servida en el centro para que Thomas “Tommy”  Gemmell con un derechazo seco desde la línea del área penal dejara sin opciones al buen guardameta italiano que no tuvo más que hacer que ir por la pelota que estaba entre las redes. Siete minutos más tarde, el propio Gemmell sacudió una vez más la portería italiana con un remate de zurda (desde el mismo sector ofensivo) que pegó en el poste izquierdo y luego en la espalda del “arquero”. Todo parecía vaticinar que la estretegia italiana estaba “haciendo agua”.

 

Aparentemente, los esfuerzos escoceses no darían frutos en los 90 minutos; pero la justicia llegó en el 84′, cuando Stephen “Stevie”  Chalmers “a puro instinto” sacó un derechazo desde la soledad de su posición (sector izquierdo ofensivo dentro del área), sorpresivo y a nivel del pasto, haciendo de la reacción de Giuliano Sarti sólo un reflejo que no permitió contener el remate. Locura en las gradas, los segundos se volvieron eternos y los aficionados cada vez se aproximaban más y más a los límites del campo… y con el silbato final del alemán, el terreno se llenó de gente, el justo campeón fue coronado y John “Jock”  Stein junto con su plantel quedó grabado en la historia grande del fútbol europeo y del Reino Unido al convertirse en el primer campeón de Europa perteneciente a aquellas latitudes, sin extranjeros y por si fuera poco, debutante.

  • Dato:  Todos los pertenecientes al elenco campeón, nacieron en un radio no superior a 48 km. de la ciudad de Glasgow (te “volé” la mente, ¿no?).

 

Thomas Stephen Chalmers con sus 5 dianas no pudo ser el goleador del certamen, el mediocampista belga Paul Van Himst del Anderletch convirtió uno más en los 6 partidos que disputó (de hecho un “repóker” -5 goles- en el 10-1 contra el Haka en tierras finlandesas). Y mientras el Lunar Orbiter 4 fotografiaba la superficie de nuestro satélite natural y Sandie Shaw era la reina de las listas británicas con su canción Puppet On A String  terminó esta temporada de Copa de Europa cargada de sorpresas.

 

Temporada 1967-68: Si el Celtic pudo, nosotros también

Esta vez, sólo participaron 32 equipos (aunque 31 vieron acción en todo el torneo). Por primera vez, el campeón vigente ingresó desde la primera etapa. El gol fuera de casa se introdujo como criterio en caso de que hubiera igualdad en el marcador global; aunque esto sólo aplicó para la primera ronda (después habría partido de desempate como era regularmente) y con la excepción de que los goles en tiempo extra no entraban en esta reglamentación.

 

El torneo de aquella temporada comenzó con sorpresas inmediatas: Celtic FC y Ajax fueron eliminados en esta fase por el Dinamo de Kiev (representante de la URSS en ese entonces) y el Real Madrid respectivamente (estos últimos lograron su clasificación jugando tiempo extra en el Santiago Bernabéu tras el 1-1 en los 90′ reglamentarios de ambos cotejos). Una vez más, el Dinamo Tirana albanés declinó su participación del torneo permitiendo que el “beneficiado” fuera el Eintracht Braunschweig alemán, quienes sin jugar un minuto, llegaron a la ronda de los 16 mejores. Por otro lado, Benfica y el Knattspyrnufélagið Valur de Islandia (al cual sólo mencionaremos como Valur para facilidad de lectura y escritura) dijeron presente en la siguiente fase gracias al nuevo criterio clasificatorio: 1-1 en Belfast y 0-0 en Portugal (siendo el Glentoran FC norirlandés el eliminado); y 1-1 en Reykjavík y 3-3 en el Stade Émile Mayrisch (resultando en la primera eliminación temprana para el Jeunesse Esch de Luxemburgo en la historia de la competición).

 

FK Sarajevo hizo lo que debía con el Olympiakos Nicosia FC (5-3 global). El polaco Górnik Zabrze con sus recientes y constantes experiencias en competencia pasó por encima del Djurgårdens IF sueco (4-0 global, y última participación del siglo en este certamen para los de Estocolmo). Mientras que en el duelo de debutantes, los daneses del Hvidovre IF vencieron al Basilea suizo (5-4 global -donde cabe mencionar el gran 3-3 en Copenhague-). El ya experimentado Sparta Praga con lo justo dejó en el camino al “iniciado” Skeid noruego (2-1 global, con derrota por la mínima para los nuevos en Oslo). Anderletch ya siendo un constante y avezado club en el torneo, no encontró mayor oposición por parte del FC Karl-Marx-Stadt (actual Chemnitzer FC) alemán y el 5-2 global permitió a los belgas avanzar de ronda contra un equipo que vivió su única participación (hasta la actualidad). Vasas SC también hizo valer su experiencia y calidad de jugadores, siendo inapelable el 8-1 a favor en el global contra el Dundalk irlandés. El AS Saint-Étienne (que volvía tras 2 temporadas ausente en el certamen) doblegó categóricamente por 5-0 global al “novato” Kuopion Palloseura (alias KuPS) finlandés. Juventus sólo hizo valer su localía (algo que prácticamente realizaría en todo el torneo) contra los griegos del Olympiakós, pues el 2-0 en Turín más el anterior marcador 0-0 los hizo seguir en carrera. Rapid Viena con sus dos victorias (1-0 como visita y 4-0 como local) sobre el Beşiktaş turco, pasó de ronda. Manchester United realizó todo el trabajo en Old Trafford con su 4-0, y el empate sin goles en Malta contra el Hibernians FC pareció una suerte de “trámite” para seguir en carrera. Quien tuvo que ir a tiempo extra en su llave fue el Rapid Bucarest que perdió en Bulgaria 2-0 con el Botev Plovdiv; pero en casa, igualó la serie venciendo por el mismo marcador, lo que llevó a la extensión, para que Ion Ionescu a los 108′ desatara la alegría en Rumania al materializar el gol del desequilibrio definitivo.

 

Las llaves de octavos de final estaban definidas, sólo era cosa de que se jugaran los duelos y ver quien seguía en carrera, ya que sin el campeón vigente en competencia, existía la chance de un nuevo monarca o que Real Madrid o Benfica se hicieran nuevamente del trofeo.

 

El fuego de los de Kiev fue apagado por la experiencia del Górnik Zabrze, y aunque dieron batalla, no fue suficiente para ser eliminados de la competencia (3-2 global). en Dinamarca, el Hvidovre le dio trabajo al Real Madrid (resultado 2-2); pero finalmente, todo se solucionó en casa madrilista (4-1). Los de Manchester tuvieron más complicaciones de las esperadas contra el Sarajevo yugoslavo; pero el 2-1 en Inglaterra (ya que la ida resultó 0-0) fue suficiente para que pudieran continuar. El Valur islandés no tuvo piedad por parte del Vasas húngaro y fue “masacrado” por un 11-1 en la sumatoria de los 180 minutos. Benfica golpeó primero en casa gracias a José Augusto y un Eúsebio que traía consigo 4 distinciones consecutivas como máximo artillero de su liga (2-0 en Portugal), por lo que sólo tuvo que jugar con inteligencia y resistiendo los embates del AS Saint-Étienne en Francia (1-0 a favor del local) logró hacerse de un lugar entre los 8 mejores. Los alemanes del Eintracht Braunschweig aprovecharon que estaban “descansados” y pese a caer por 1-0 en Viena, dieron vuelta la llave en alemania consiguiendo el necesario 2-0 para continuar. Los de Turín abrieron su llave en casa, obteniendo el 1-0 que fue desequilibrio total, sumado al 0-0 de la vuelta en Bucarest.

 

Quien no la tuvo fácil fue el Sparta Praga que venció 3-2 en casa (Stadion Dr. Václava Vacka) y en la vuelta buscó aguantar el marcador. Lo hizo (no exento de complicaciones, e incluso casi se le va de las manos), pero en el minuto 89′ las cosas dejaron de definirse más allá del tiempo reglamentario, pues Ivan Mráz colocó el 3-3 en aquel encuentro y el 6-5 de la llave a favor de los checoslovacos.

 

En esta ronda el cuadro de Hungría recibió un freno por parte de los portugueses, quienes rescataron un 0-0 en Budapest y vencieron 3-0 en Lisboa con un doblete de “la pantera negra” . El Real Madrid impuso su jerarquía y con el 3-0 en casa, la caída 2-1 en Praga fue insuficiente para evitar que no continuaran su marcha. “Los diablos rojos”  otra vez sacaron ventaja en Old Trafford (2-0) y en Polonia, el 1-0 a favor no alcanzó para el Górnik Zabrze. Sin la ventaja de los goles fuera de casa, Eintracht Braunschweig y Juventus tuvieron que jugar un desempate tras el 3-3 global (3-2 en Alemania para los locales y 1-0 en Turín), donde aquel partido jugado en Bern (Suiza) decantó para los italianos por la mínima diferencia gracias a la anotación del sueco Roger Magnusson a los 56′.

 

Las semifinales dieron cruces dignos de recordar… Real Madrid contra Manchester United y Juventus enfrentando a Benfica.

 

El representante del fútbol inglés era el favorito, por haber cuajado un gran equipo y excelente ritmo, contaba con el jugador deslumbrante del momento (George Best), el seleccionado de su país era campeón del mundo y el fútbol de “poder” (estilo británico) ya había demostrado la edición anterior que tenía lo necesario para alzar un título; además, como “motivante” extra, se habían cumplido 10 años del desastre aéreo de Múnich. Los de la capital española tenían la experiencia de los partidos complejos y el nombre de club “copero”. Por la otra llave, estaban los portugueses que contaban con el máximo ariete del último mundial de fútbol y tetragoleador del campeonato local (Eúsebio), mientras que Juventus era un hueso duro de roer por su “libreto” bien aprendido en cancha.

 

El “United”  sacó la primera ventaja en casa con la solitaria diana (a los 36′) de aquel que volvería legendaria la tricota 7 en el equipo: George Best. Mientras que los lusos, también hicieron sentir su localía y vencieron 2-0 en casa con goles de José Augusto Torres y “la perla de Mozambique  a los 63′ y 69′ respectivamente. Para la vuelta, el Santiago Bernabéu se volvió un campo de batalla y fue hogar de un 3-3 del que fueron testigos 120.000 espectadores; pero que de todas formas dejó fuera de la final a los locales. En Italia, el Stadio Comunale fue espectador del tanto de la tranquilidad lusa, y obra de quien otro: Eúsebio (a los 66′). Ingleses y portugueses sacaron pasajes para la final de Wembley tras haberse visto las caras como selecciones en las semifinales del pasado mundial, donde el anfitrión y campeón accedió a la disputa del título en un duelo más que polémico.

 

29 de mayo de 1968… InglaterraLondres… mítico Estadio Wembley… Más de 92.000 espectadores… el italiano Concetto Lo Bello fue asignado como el juez de la brega y con What A Wonderful World  de Louis Armstrong como hit en el Reino Unido se dieron los últimos 90 minutos de lucha por el cetro que designaría al mejor de los clubes europeos en un ambiente inmejorable.

 

Tras el saludo de Mário Coluna y Robert “Bobby”  Charlton, los ingleses dieron inicio al juego. Desde un comienzo el partido fue reñido, con ocasiones en ambas porterías, pero también con presencia de juego brusco del que fueron las principales víctimas Best y Eúsebio. Muchas infracciones que impedían el buen desarrollo del partido; pero a pesar de toda la intensidad del cotejo, el marcador quedó en cero para el término de los primeros 45 minutos.

 

Una vez terminado el descanso, Benfica dio acción a la segunda parte, perdiendo inmediatamente el balón en la jugada inicial. Los ingleses buscaron con centros que terminaron en cabezazos y una que otra jugada personal de “el quinto Beatle”  , los portugueses también mostraban lo suyo principalmente gracias a los desbordes de Coluna; pero a los 53′ se abrió el marcador tras un gran centro desde el sector ofensivo izquierdo del ataque inglés que terminó en un testazo cruzado del experimentado “Bobby”  Charlton a la izquierda del guardameta José Henrique que sólo observó como el balón ingresó a su portería mientras estallaba el estadio. Un resultado más que merecido para su performance  dentro del campo.

 

Aún con el marcador a favor, continuaron las arremetidas de “los diablos rojos”  ; pero la reacción rival no se hizo esperar, forzando a los locales a retrasar sus líneas, viendo con buenos ojos el marcador parcial. Aunque este sólo duró hasta los 79′, cuando un centro desde el banderín derecho (según el sentido del ataque portugués) cayó “llovido” al área para ser pivoteado por Eúsebio, dejando la “esférica” en servicio de Jaime Graça en la esquina diestra del área de meta (área chica) para que con un remate bajo, cruzado y potente, dejar sin opciones al “cuidatubos” inglés Alex Stepney. Igualdad en el marcador tras una reacción que tardó en llegar, pero que sirvió para equiparar las acciones.

 

Las acciones continuaron con un Benfica “dale que dale” a la portería rival, probando la resistencia del guardameta del Manchester con remates de un Eúsebio que a toda costa buscó su anotación; pero a pesar de ello, nada evitó que el partido fuera a tiempo extra.

 

En estos dos tiempos, las mejores condiciones físicas se hicieron sentir, viéndose favorecido el elenco inglés. A los 92′ George Best apareció en el marcador con su clase distintiva… Ingresó al área portuguesa, “enganchó” con derecha hacia su izquierda dejando tendido a Henrique en el césped, y a arco desprotegido con un sutil remate de izquierda, decretó el 2-1 en el encuentro. Dos minutos más tarde llegó una nueva diana, otra vez para Manchester United, aunque esta vez obra de Brian Kidd; quien metió un testazo bombeado tras insistir después de un centro pasado que le fue cedido de cabeza al punto penal y que había contenido previamente el portero portugués. Fiesta en Wembley, que con el 3-1 en el marcador, aún no terminaba.

Los de Lisboa con las pocas energías que le quedaban, buscaron acortar distancia; pero todo fue en vano gracias al buen trabajo de la zaga defensiva y la seguridad que otorgó Stepney en portería. Pero el esfuerzo no trajo premio, y “la guinda del pastel” llegó a los 99′ siendo sellada la victoria por quien abrió el marcador. Vino el desborde por el sector derecho ofensivo y a unos dos metros de “la última línea” vino el centro bajo al centro del área que encontró a un “Bobby”  Charlton despegado de su marca y en posición para sacar un zapatazo de diestra en el mínimo espacio con dirección a la izquierda de José Henrique, el que se elevó y sorpresivamente terminó “abrazando las redes” del arco rival.

 

4-1 final y la Copa de Europa se quedó en las islas británicas por segundo año consecutivo. Los dirigidos del escocés Alexander “Matt”  Busby (sobreviviente del desastre aéreo de Múnich y que estuvo “al filo” de la muerte por ello, siendo jugador de la institución) se alzaban como el mejor club del continente. Benfica una vez más cayó derrotado en una final del torneo y la maldición de Béla Guttmann se recordaba con más fuerza en la hinchada e institución portuguesa.

 

Temporada 1968-69: Por arreglarlo, parece fue peor / En la cima una vez más

Para esta edición, Albania decidió retirar su participación por reacomodos en el calendario de torneo local (y no por temas políticos como fue anteriormente), pese a ello 32 fueron los equipos inicialmente en carrera. Como novedades reglamentarias, se añadió la sustitución de dos jugadores en cualquier momento del juego y el gol fuera de casa se implementó durante las primeras dos etapas de la competición.

 

EL 10 de julio de 1968 se realizó el sorteo de las llaves iniciales; pero estas fueron modificadas el 30 de agosto en una reunión extraordinaria debido a que durante la noche del 20 al 21 de agosto las tropas del Pacto de Varsovia invadieron Checoslovaquia dando fin a la Primavera de Praga. Como medida, la UEFA decidió anular los cruces entre equipos de Europa Oriental y Europa Occidental en pos de evitar algún tipo de sabotaje político en las llaves, optaron por emparejar a los elencos con otros de las mismas “zonas” geopolíticas.

 

Esta decisión no fue muy agradable para las federaciones del Este europeo, quienes calificaron la medida como “una violación a los estatutos de la UEFA”  acusando que el organismo rector del balompié del primer mundo había cedido a las presiones tanto de la prensa occidental como de algunas cúpulas políticas. La URSS en cambio, fue más directo anunciando que recurrirían a la FIFA.

 

Tras todo ello, el organismo rector del fútbol de Europa se volvió a reunir el 9 de septiembre para ratificar las llaves. Siendo Gustav Wiederkehr (presidente del organismo en aquel momento) quien explicó que el sorteo tenía validez debido a que se había realizado para evitar mayores conflictos… y justamente, el tiempo le dio cierta razón, porque sólo dos días después vino el primer percance en la Copa de Ferias.

  • Si quieres que hablemos de ese torneo ya extinto, hazlo saber en nuestras plataformas, con “likes”, comentarios, etc (es que de verdad quiero hacer algo en esta cuarentena señoritas y señoritos lectores)… Ahora que ya realizamos la propaganda correspondiente, continuemos…

Lo que sucedió, fue que el Kjøbenhavns Boldklub (KB) de Copenhage renunció a jugar en las tierras del Lokomotiv Leipzig (Alemania Oriental), por lo que quedó descalificado. Pero no todo terminó allí, ya que Polonia amenazó con retirar a sus escuadras de los certámenes UEFA; y el 14 de septiembre, Hungría con Alemania del Este confirmaron la retirada de sus representantes, lo que llevó a que le siguieran prácticamente de manera inmediata Bulgaria, la Unión Soviética y Polonia (estos últimos cumpliendo con la advertencia antes expuesta).

 

Con todo esto, los participantes se redujeron a 27 escuadras…

 

AC Milan pese a perder en su visita a Suecia (2-1), pudo dejar en el camino al Malmö tras el 4-1 en Italia. El Saint-Étienne francés tomó la primera ventaja en casa tras el 2-0 propinado al Celtic; pero en Escocia, los locales se hicieron fuertes y doblegaron a los galos por 4-0. El campeón vigente no tuvo problemas en Irlanda para dejar 3-1 el marcador a su favor, y más el 7-1 en Old Trafford, el Waterford United dijo adiós tempranamente en su segunda participación en el torneo (al igual que en la edición 1966-67). Anderletch hizo valer su localía propinando un 3-0 en Bélgica, y con el 2-2 en los 90′ jugados en Irlanda del Norte, Glentoran también dejó la competición. En el estadio Trondheim de Noruega, el Rosenborg cayó por 3-1 frente al Rapid Viena; pero en Austria la llave fue otra cosa, y en un partido al rojo vivo que terminó 3-3, los de Viena pasaron de fase. Como de costumbre (a excepción de la temporada 1962-63 -lo que puedes ratificar aquí-) el Real Madrid pasó sin problemas por encima del AEL Limassol chipriota con dos contundentes 6-0. El Jeunesse Esch de Luxemburgo venció 3-2 como local en el duelo de vuelta de la llave; pero los griegos del AEK Atenas habían ganado 3-0 en Grecia, por lo que ο δικέφαλος αετός (“o dikéfalos aetós”, o en castellano: “el águila bicéfala”) siguió en carrera en lo que fue su segunda participación. Reipas Lahti (actual FC Lahti) enfrentó al Floriana maltés consiguiendo una clasificación histórica a la siguiente ronda tras igualar 1-1 en Gżira y el 3-1 en el Olympia Stadium de Helsinki. Manchester City (campeón de Inglaterra) sorprendió con su eliminación ante el Fenerbahçe turco, el que por segunda vez en el certamen alcanzó la ronda de los 16 mejores tras empatar sin goles en Main Road y vencer 2-1 en Estambul (la vez anterior que pasó de fase, fue en la edición 1959-60). Los de Países Bajos tuvieron algunas complicaciones en el Städtisches Stadion empatando 1-1; pero el inicio del fútbol total  por parte de Marinus “Rinus”  Michels (y de la mano de Johan Cruyff -que anotó un gol por partido en la serie-) volcó el encuentro en Amsterdam a favor de los locales con un 4-0. El Valur islandés no resistió la fuerza portuguesa como visita, y a pesar de que en el Laugardalsvöllur de Reykjavík obtuvieron un 0-0 esperanzador, Eúsebio y compañía vencieron 8-1 en Lisboa. El debutante checoslovaco Spartak Trnava cayó en su visita a Bucarest; pero en el Spartak Stadium el 4-0 para el local dejó fuera al FC Steaua Bucarest rumano. AB Copenhage (debutante danés) apartó del camino al Zürich suizo tras vencer en Suiza 3-1 y caer en casa 2-1.

 

La salida del representante de Alemania del Este (Carl Zeiss Jena) permitió al Estrella Roja yugoslavo acceder a los octavos de final de manera directa, mientras que los cruces Ferencváros – Levski Sofía y Dinamo KievKS Ruch Chorzów no se llevaron a cabo ya que correspondían a los representantes de Hungría, Bulgaria, URSS y Polonia respectivamente.

 

Para octavos de final sólo llegaron 14 de los 16 equipos esperados, por lo que mediante un sorteo se determinó que AC Milan y Benfica pasaban directo a la ronda siguiente y así poder contar con los 8 elencos para los cuartos de final.

 

La serie permitió que los “κιτρινόμαυρη (“kitrinómavri” / esp.: amarillo-negro) pasaran a la siguiente fase tras conseguir un 0-0 en el Nikos Goumas Stadium y vencer 2-0 en la vuelta disputada en el Københavns Idrætspark con el AB Copenhage. Ajax propinó un doble 2-0 al Fenerbahçe y siguió en carrera. “Los diablos rojos”  también se clasificaron; aunque podríamos decir que “con lo justo”, ya que el 3-0 en Old Trafford y la anotación de Sartori a los 8′ en la vuelta (partido que terminó 3-1 para el Anderletch), permitió a los dirigidos aún por “Matt”  Busby alcanzar los cuartos de final una vez más. Spartak Trnava no tuvo misericordia con el finlandés Reipas Lahti y venciendo 9-1 en el Lahden Kisapuisto más el 7-1 en Checoslovaquia, nada pudo hacer. Celtic hizo su trabajo en Glasgow venciendo por 5-1 al Estrella Roja, así que el 1-1 en Yugoslavia fue más que suficiente para que los escoceses otra vez se encaramaran en el torneo.


Real Madrid fue víctima de la reglamentación del gol fuera de casa… Rapid Viena se cobró venganza de la temporada 1956-57 y obteniendo un 1-0 en el Praterstadion más el 2-1 en el Santiago Bernabéu, los austriacos alcanzaron la siguiente etapa. Siendo esto “justicia deportiva” ya que los rotativos de la época, destacaron que el representante de Austria fue el mejor en los 180′.


Para cuartos de final al fin se jugaron todas las llaves, siendo el Milan de Nereo Rocco el que dejó fuera al cuadro escocés del Celtic con un solitario gol a los 12′ por parte de Pierino Prati en el encuentro de vuelta (en Glasgow). Los checoslovacos hicieron despertar a los griegos con un 2-1 en el Spartak Stadium y un marcador 1-1 en Atenas. El “United”  una vez más hizo del coliseo de Manchester su fortaleza, y con un doblete de George Best en el primer encuentro (que terminó 3-0), sólo tenía que correr el tiempo en Viena para que los austriacos dijeran adiós (0-0 final en la vuelta).


La llave más atractiva, se vivió desde el 12 de febrero de 1969 en Amsterdam, recinto en el que el Ajax cayó como local por 3-1 frente al Benfica. El resultado hacía esperar que los portugueses alcanzaran las semifinales; pero Cruyff (anotador de 2 goles) y compañía, hicieron caer en Lisboa (19 de febrero) a los locales por el mismo marcador. Todo esto llevó a un duelo de desempate que se disputó en París el 5 de marzo, y tras el 0-0 en los noventa, el alargue buscó definir al siguiente equipo en competencia… y fue aquí el punto de inflexión, ya que una vez más el físico fue factor para los lusos, que producto de la reñida llave no pudieron evitar las anotaciones de “el flaco”  Cruyff (93′) y el sueco Inge Danielsson (105′ y 108′).


Sólo quedaban cuatro en competencia, pero el capricho del destino colocó a los equipos campeones del torneo (Milan y Manchester United) uno contra otro; mientras que AjaxSpartak Trnava quedaron con la posibilidad de llegar a la anhelada final.

 

Los neerlandeses obtuvieron su ticket no exento de complicaciones, ya que su inexperiencia casi permite que los checoslovacos igualaran la serie (3-0 en Amsterdam y 2-0 en Trnava); pero a pesar de todo, por primera vez un equipos de Países Bajos llegaba a la definición del cetro. Los italianos por su parte, sacaron la ventaja en San Siro (2-0) y catenaccio  puro y duro (1-0 en contra en Inglaterra), obtuvieron el pasaje a su tercera final.

 

EspañaMadridSantiago Bernabéu (como en aquella cita final de 1956-57)… Dos escuelas distintas en cita ese 28 de mayo. La búsqueda de la consagración era obligatoria para decir presente en la temporada siguiente, pues en sus respectivas ligas, ninguno iba a ser campeón producto del desgaste en el tramo final de la competición continental.

 

Todo llamaba a que era el momento de consagración de Johan Cruyff. El ambiente se hizo sentir, y con el ingreso de las escuadras comandadas por Gianni Rivera y Gerrit Bals más la compañía del colegiado español José María Ortiz empezó el espectáculo. Saludos protocolares, sorteo y fotografías… Una vez definido todo, el partido estaba listo para comenzar.

 

Milan comenzó las acciones, tuvo la apertura de la cuenta al minuto a través de Patri pero el palo diestro de la portería de Ajax le negó la alegría al ariete. Siete minutos más tarde, la sorpresa se apoderó del reducto, ya que los italianos manejaron la pelota, abrieron a la izquierda de la ofensiva con Giovanni Lodetti, el que no tuvo problemas para eludir a su marcador y una vez ingresado al área, sacó un centro elevado un tanto más atrás del punto penal donde apareció solitario Prati para colocar en velocidad un cabezazo bombeado y ajustado al palo izquierdo del guardameta Bals. Era la apertura de la cuenta, desconcierto de la parcialidad de Ajax y alegría italiana en España.

 

A los 40′, Angelo Sormani comandó un ataque por el centro de la ofensiva en tres cuartos de cancha, este cedió para Rivera que aguantó y esperó la pasada por su espalda de Prati para entregar el balón de taco… Este último se vio con espacio, se perfiló para la diestra y con un remate violento desde un metro atrás de la medialuna del área que se volvió a colocar por el parante zurdo del golero neerlandés decretó el 2-0 en el cotejo.

 

Un primer tiempo de ensueño para los de Nereo Rocco y una tragedia de proporciones para los de “Rinus”  Michels. Pero no todo estaba perdido, aún quedaban 45 minutos de juego y el marcador podía ser igualado, e incluso doblegado.

 

En el complemento, los de Amsterdam buscaron, viendo su premio en el minuto 60. Un ataque envió un pase filtrado a Piet Keizer, el que fue bajado violentamente por Lodetti en límite del área… penal y oportunidad para estrechar cifras. El defensor Velibor Vasović tomó el balón y la responsabilidad, para en “el western del fútbol”  ganar el duelo contra el “cuidatubos” Fabio Cudicini que extendió su humanidad hacia su sector izquierdo mientras el balón se enredaba en las mallas por el lado opuesto llegando con potencia y a ras de campo.

 

La esperanza se instalaba en el equipo de Países Bajos, la moral se elevaba y con ello también las arremetidas; pero lamentablemente, esto no duró mucho. A los 67′ Sormani comandó un contraataque por el sector ofensivo derecho, buscó perfil para su pierna zurda en la entrada del área con un enganche corto y “hacia adentro”, una vez lo hizo, sacó un “balazo” cruzado que batió a Gerrit Bals. Todo parecía vaticinar que la escuadra italiana tenía el partido “en el bolsillo” a falta de más de 20 minutos.

 

Lo que se veía en el campo y en el marcador, se materializó en una nueva conquista a los 75′ del cotejo a través de “la estrella inesperada”, Pierino Prati. Primero, Gianni Rivera se proyectó en velocidad desde el centro del mediocampo, hizo el “uno, dos” con un compañero y descoló la zaga defensiva rival, avanzó de manera vertiginosa, se sacó con un enganche de diestra al guardameta dentro del área; pero el balón se le abrió mucho por el sector izquierdo… esperó, vio como un compañero ingresó al área, alzó la esférica con pierna derecha, Prati saltó en plena área y con un cabezazo al sector derecho de la portería del guardameta que quedó a contrapié y en pleno vuelo, se decretó el 4-1 final en la capital española. Técnicamente fin del duelo y un Ajax hundido que con poco pudo hacer para materializar otro gol en el estadio.

 

Y con el Apolo 10 ya en suelo terrestre tras ocho días de exitoso vuelo cerca de la luna, Get Back  de The Beatles y Billy Preston aún sin cumplir las 5 semanas en las que se mantuvo como número uno en EEUU y Reino Unido, AC Milan se alzó como campeón por segunda vez, siendo el último monarca de la década de los 60s y demostrando de paso que el catenaccio  bien trabajado y elaborado era prenda de seguridad para el logro de objetivos.

 

¿Que te parecieron estos “resúmenes”? (en serio se hizo lo más breve posible)… ¿Quieres más historias así en Rumbo Deportivo?… ¿Habían detalles que desconocías?… Muchas preguntas y respuestas que esperamos expreses para quien sabe, continuar con estos recuentos de décadas. Esperamos lo hayas disfrutado y también sirva para hacer más “llevadera” la cuarentena que nos tiene a casi todos confinados.

 

Recuerda lavar muy bien tus manos, cuidarte mucho y en lo posible, evitar salir por algo no imprescindible al exterior. Este duro duelo lo jugamos todos desde casa, y recuerda, cada uno cuenta.

En Portada